Cada año, cuando el calendario marca el 25 de febrero, Kuwait se llena de colores con sus vibrantes celebraciones y expresiones artísticas que marcan su Día Nacional. Esta fecha conmemora la independencia del país y sirve como un orgulloso recordatorio de su rica historia, cultura y el viaje de su gente hacia el progreso y la prosperidad.
Cada año, el Estado de Kuwait estalla en celebraciones el 25 y 26 de febrero, conmemorando su Día Nacional y el Día de la Liberación, respectivamente. Estos días no son sólo días festivos; son una expresión profunda de su identidad nacional y una reflexión sobre el camino de la resiliencia y la independencia de la nación.
El Día Nacional, que se celebra el 25 de febrero, conmemora la creación de Kuwait como nación en 1961. El Día de la Liberación, por otro lado, marca el final de la Guerra del Golfo y la liberación de Kuwait de la ocupación iraquí el 26 de febrero de 1991. Juntos, simbolizan el espíritu de la soberanía kuwaití y el triunfo de la paz y la libertad sobre la adversidad.
En Venezuela, en el marco de un escenario mágico y cordial, lleno de hospitalidad, la celebración, del 64 aniversario del Día Nacional y el 34 de la Liberación, se realizó en los jardines del emblemático Hotel Tamanaco con la presencia de miembros del Cuerpo Diplomático, invitados especiales y amigos de la embajada.
Anfitrión de la hermosa recepción fue Su Excelencia Fadel Haider Saud Alhasan, Embajador del Estado de Kuwait en Venezuela quien dio la bienvenida a los invitados junto a los diplomáticos Mishaal Albannai, Abdullah Aldhaen y Abdulrahman Gazi, además de miembros de su staff administrativo.
.El acto comenzó con emotivas palabras de la Viceministra para Asia, Medio Oriente y Oceanía, Dra. Tatiana Pugh Moreno, quien resaltó la importancia y la fraternidad que tiene el Estado de Kuwait para Venezuela.
Señaló que entre ambas naciones hay muchos planes de cooperación en sectores como la agricultura, el turismo y la cultura.
Por su parte el Embajador Fadel Alhasan indicó que Kuwait y Venezuela comparten sus valores y ambos luchan por tener una economía fuerte. Habló de planes de desarrollo y apoyo para pequeños proyectos con ideas innovadoras y reiteró su apoyo a Palestina.
Posteriormente, los invitados disfrutaron de un buffet con platos deliciosos del Medio Oriente y una mesa de postres coloridos y exquisitos tanto árabes como internacionales.
Kuwait tiene un patrimonio cultural que data de la antigüedad, con una arquitectura muy moderna y, lo más importante, gente hospitalaria y maravillosa y, este año, Kuwait y Venezuela celebran 60 años de relaciones diplomáticas y de hermandad.
Ana Teresa Delgado de Marín
