- José Manuel Puente: «Venezuela tiene que devolverle la absoluta autonomía y control de la política monetaria y cambiarla al Banco Central»
- Pedro Palma: «Hay que distinguir entre la dolarización que sea materializado en Venezuela, que es una dolarización parcial, una dolarización transaccional»
Caracas, 21 de junio 2026.- La periodista Margarita Oropeza entrevistó este domingo en #AbriendoPuertasPorVV a José Manuel Puente y Pedro Palma, economistas y destacados profesores de estudios superiores para hablar acerca de la economía de Venezuela y las expectativas de crecimiento que existen a pesar de la incertidumbre en el país.
JOSÉ MANUEL PUENTE
Al consultarle cómo está Venezuela, a su juicio una de las economías de mayor potencial en América Latina, precisó: «En términos estrictamente económicos, no ha cambiado mucho el país, porque desde el 03 de enero hasta ahora no hemos instrumentado ninguna medida realmente importante en materia económica. No hemos instrumentado un programa de estabilización. Tenemos un problema cambiario con un gran desajuste y con la inflación más alta del mundo, donde ha habido tal vez un cambio en el ámbito petrolero (…) pero todavía eso no ha dado frutos y en términos económicos la gente en la calle todavía no siente el bienestar. Eso va a tardar un poco».
En cuanto a la brecha cambiaria y la inflación, el principal problema macroeconómico que para él tiene la economía venezolana, manifestó: «La inflación de América Latina promedio es 7 u 8 %. Es decir, Venezuela tiene 100 veces la inflación que tiene América Latina. Es una inflación, la más alta del mundo y completamente desproporcionada. Yo creo que la política económica tiene que apuntar de manera muy contundente en generar un programa de estabilización con el Fondo Monetario (…) con ayuda internacional para fortalecer el nivel de reserva y un programa de estabilización con política fiscal, monetaria y cambiaria coordinada que ataque en primera instancia ese gran desequilibrio que es la devaluación y la inflación».
De la capacidad energética y petrolera que tiene el país en la actualidad y la que se necesita para operar en una economía de crecimiento, comentó: «El petróleo tiene la capacidad de arrastrar en positivo o en negativo, en este caso en positivo, a la economía en su conjunto; un crecimiento de la producción, un crecimiento de los precios por la guerra en el Medio Oriente que nos favorece circunstancialmente, es bueno para la economía, va a tener externalidades positivas sobre el resto de la economía. Es por eso que este año la economía, entre otras razones, va a crecer, a una tasa media alta, pero va a crecer y eso es una buena noticia para todos los venezolanos».
Frente al rol de Estados Unidos en facilitar una transición y la importancia de recuperar la autonomía de la nación, dijo: «Tienes que generar esas elecciones y esos cambios para que haya plena credibilidad del país (…). Este país, Venezuela, será próspero en el momento que tenga una democracia sólida, absoluto acceso a sus recursos y manejo, pero eso está antes que otra reforma. Tenemos que reinventar a la democracia para que ese nuevo gobierno con poder político, piso político, lleve a cabo las reformas económicas y lleve a cabo un programa de estabilización y cambio estructural con la ayuda del Fondo Monetario, tanto técnica como financiera que ellos nos puedan prestar».
En relación con el Banco Central de Venezuela afirmó: «Venezuela tiene que devolverle la absoluta autonomía y control de la política monetaria y cambiarla al Banco Central y nombrar un presidente con gran competencia técnica y con gran respeto de los mercados». Agregó también que las reformas económicas deberían estar orientadas a: «En el corto plazo, [a la] inflación, esquema cambiario, política cambiaria, sea dolarización o mantener el bolívar fuerte, sólido y estable; y en el largo plazo, [a] la creación de un fondo de estabilización y tienes que hacer 1 000 cosas más porque la idea Margarita, es que lo que hiciste mal durante 27 años vas a necesitar mucho tiempo para arreglarlo, recomponerlo y que la economía funcione de manera eficiente y genere bienestar para todos los venezolanos».
PEDRO PALMA
Al preguntarle cómo está la economía venezolana en la actualidad, considerando que la tendencia inflacionaria ha sido hacia la baja en los últimos meses, señaló: «Todavía la economía está en una situación bastante crítica. Esta economía sufrió una caída, un golpe dramático durante desde el año 2014 hasta el año 2021 (…) y una economía no se recupera de semejantes golpes de la noche a la mañana. Todavía estamos en una situación bastante adversa y dramática que está afectando, sin duda alguna, a los venezolanos que se ven pues limitados en su capacidad de compra, que se ven afectados todavía por una inflación muy alta».
Sobre las medidas que se podrían adoptar para frenar la inflación, sin seguir anclando el tipo de cambio tal y como ha ocurrido en Venezuela en la historia reciente, expresó: «Una inflación se tiene que controlar a través de políticas monetarias y a través de políticas fiscales prudentes, evitando que el gobierno incurra en situaciones de déficit recurrentes y crecientes para los cuales simplemente al no al no tener acceso a los mercados financieros local e internacional acude al prestamista de última instancia, acude al Banco Central y si ese Banco Central no es autónomo, no está en capacidad de decirle no al gobierno, no te puedo financiar ese exceso de gasto sobre ingreso».
En cuanto a la posibilidad de una dolarización plena de la economía venezolana, alternativa con la que él no está de acuerdo a pesar de las ventajas inmediatas que eso reportaría a corto plazo, puntualizó: «Hay que distinguir entre la dolarización que sea materializado en Venezuela, que es una dolarización parcial, una dolarización transaccional, de las transacciones, de las de las compraventas que uno realiza en el mercado; o también una dolarización financiera porque parte –o una buena parte- de los depósitos bancarios ahora se expresan en dólares en vez de bolívares (…) y entonces la economía se transforma en lo que llamamos los economistas, una economía bimonetaria, una economía donde circulan dos monedas».
De cara a la apertura y proceso de recuperación de la industria petrolera, opinó: «Estamos muy distantes todavía de llegar a los niveles en los que deberíamos estar produciendo petróleo: 3 millones o 4 millones o más, o hasta 5 millones de barriles al día. Y, por lo tanto, estamos comenzando a avanzar en ese proceso de recuperación (…) [y] ese incremento de producción no se va a poder hacer por esfuerzo propio de PDVSA. La única forma de lograrlo es a través de asociaciones con compañías extranjeras que vengan e inviertan en Venezuela y que, por lo tanto, se les dé las condiciones propicias para que esas inversiones se sientan atraídas a venir nuevamente a Venezuela, invertir e incrementar su producción. Y eso es lo que todo el mundo está aspirando que suceda a futuro».
«Lo que el pueblo necesita para gozar de libertades es su emancipación económica, base inconmovible de la verdadera libertad»
Ricardo Flores Magón
