El 15 de agosto de 1945 Corea se ha liberado del dominio militar de Japón (1905-1945).
El Presidente Kim Il Sung, quien declaró una guerra enconada contra el imperialismo japonés con la fundación de la Unión para Derrotar al Imperialismo, mantuvo invariablemente durante todo el período de la gran guerra antijaponesa la voluntad independiente de conquistar la independencia del país con las propias fuerzas del pueblo coreano.
Los teóricos predecesores de aquel entonces consideraban que la causa de liberación nacional de los países coloniales dependía de la victoria de la revolución de metrópoli. Al comprender el carácter limitado de la teoría existente sobre el movimiento de liberación nacional de colonias, el Presidente presentó la idea de que nadie regala a los pueblos coloniales la independencia y que la causa de liberación nacional de colonias solo puede lograrse mediante su lucha propia.
El Presidente quien halló el camino de aniquilar al enemigo armado y restaurar la patria en desplegar la lucha armada, presentó la original línea de lucha armada consistente principalmente en el combate guerrillero. En aquel entonces, cuando no había ninguna teoría y experiencia justas sobre la lucha de liberación nacional de colonias, esta línea era el método más adecuado que posibilitaba a ampliar y desarrollar con sus propias fuerzas la lucha armada para la independencia de la patria.
Dicen que cuando se fundó el Ejército Revolucionario Popular de Corea lo formaban unos cien miembros. Tal ejército debía enfrentarse con el ejército de Guandong del imperialismo japonés que contaba con un millón de efectivos dotados con armas modernas. Pero, ante la táctica de aparecer y desparecer de forma misteriosa del Ejército Revolucionario Popular de Corea comandado por el Presidente, el Ejército de Guandong del imperialismo japonés, que se jactaba de “caudillo de Ásia”, sufrió derrotas sucesivas.
Mención especial merece el hecho de que el Presidente liberó la patria no solo con el Ejército Revolucionario Popular de Corea sino también con la gran unidad de todo el pueblo. Por una parte, formó fuerzas medulares de la lucha de liberación mediante la amplificación y fortalecimiento de la tropa armada antijaponesa y por la otra, fundó la Asociación para la Restauración de la Patria que integra a todos los amantes de la patria y la extendió a escala nacional, movilizando a las amplias masas populares a la resistencia antijaponesa.
El 9 de agosto de 1945, a la orden del Presidente Kim Il Sung de iniciar la ofensiva general para la liberación de la patria, el Ejército Revolucionario Popular de Corea avanzó como oleadas furiosas al interior del país aniquilando al ejército japonés y le unió el pueblo entero con la sublevación armada.
Por fin, se logró la liberación de Corea, resultado por lo cual se le abrió al pueblo coreano un camino para crear una nueva vida y este país asiático podía presentarse con dignidad ante el mundo como un Estado democrático, soberano e independiente.
