Geoeconomía y geopolítica ¿Gobierno planetario?

Geoeconomía y geopolítica ¿Gobierno planetario?

Luis Mata Mollejas & Kasim Asker Hasan

Luis Mata Mollejas, Economista, Doctor en Ciencias Sociales de la Universidad Central de Venezuela (U.C.V.)

Coordinador del Doctorado en Economía de la Universidad Central de Venezuela e Individuo de Número de la Academia Nacional de Ciencias Económicas de Venezuela (A.N.C.E.)

Kasim Asker Hasan, Economista, Doctor en Economía, Doctor en Ingeniería, Investigador y Embajador de la República de Irak en Venezuela, Embajador No Residente de la República de Irak en la República de Cuba.

Mayo 2021

 

 

 

  • LAS DINÁMICAS GEOPOLÍTICA Y GEOECONÓMICA

 

 

 

“Imagino que, al principio… (La) autoridad (mundial) consistirá en un grupo de financieros que se apoyará de manera no oficial sobre uno o varios Estados”

 

Beltrand Russell (1933)[1]

 

 

 

 

Como señalamos en el preámbulo, en el tiempo presente se confrontan cambios diversos en las estructuras públicas y privadas, con relativa rapidez; mientras que, según A. Salbuchi (2003, p. 35-37) la cosmovisión que engloba la interacción de los procesos políticos, económicos, sociales y culturales, evolucionan pausadamente; lo cual abre una brecha entre la capacidad de control de los diversos procesos y la capacidad comprender (aprehender), la influencia de la marcha de cada uno de los procesos en el devenir de la humanidad.

Así, en el ámbito político, prevalece la imagen del Estado-Nación, construido entre los siglos XVII y XIX, como centro máximo del poder; mientras que las monedas que ellos respaldan trafican, en cuestión de minutos, según las decisiones tomadas en las bolsas de valores que operan con criterios de ganancias (especulativas) de cortísimo plazo; dejando inermes a las autoridades monetarias (Bancos Centrales).

Así, la tecno estructura administrativa privada reta, eficazmente, a la tecno estructura de los Estados. En términos sencillos, la capacidad de hacer (poder económico) reta a la capacidad de permitir, decidir, quien hace que, o poder político….convirtiendo al poder económico, en poder real; aunque con estructuras rudimentarias y, según las circunstancias (incluidas las ideologías), el poder político, aparece como poder formal, con debilidad funcional…episódica. (Salbuchi 2003, p. 41-42).

Centrando nuestra atención en las visiones del dinero “old view” y “new view”, según los agentes emisores: gobierno/sociedad civil, y considerando las dimensiones espacio y tiempo, presentamos como diagrama para aprenhender/comprender las interacciones o situaciones político económicas, la figura N°1 siguiente: donde los macro agentes Soc. Civil y gobierno, con abanicos de intereses políticos potencialmente divergentes, según las ideologías político-normativas: preferencia de los gobiernos por la cohersión física-psíquica (autoritarismo) vs. preferencia de la Sociedad Civil por el convencimiento obtenido mediante discusión plural (democracia) permite definir, gráficamente[2],  las condiciones lógico causales de la interacción entre la geopolítica y de la geoeconomía.

Figura N°1

Elementos económicos-políticos del macro cosmos: diagnóstico/ prognosis

 

  • EL PODER DE LA SOCIEDAD CIVIL Y EL DE LA PALABRAS

 

 

 

“Para un hombre de acción el pensamiento se confunde con el actuar; como para el poeta, se confunde con la imagen”

 

  1. Maurois (1986)[3]

 

 

 

La descripción  de las circunstancias de partida para elaborar el diagnóstico o angustias de la población, pero con posibilidades de ser superadas, cuando se acepta la lógica del argumento ofrecido por los aspirantes a gobernar, hace patente el poder que poseen las palabras (Wittgenstein, 1921) si se desea intervenir, racionalmente, en los procesos sociales, sobre los cuales inciden muchos intereses.

Resaltando el hecho de que toda descripción de que un presente (aquí y ahora) es el resultado de muchos procesos (complejidad subyacente) que, siguiendo a J. Lemke (1998) podemos agruparlos en tres conjuntos:

  • Los que ayudan al sustento de la vida al satisfacer las necesidades materiales o actividades que se denominan económicas, caracterizadas por el poder hacer.
  • Actividades que incrementan el conocimiento sobre los objetos y seres vivos no humanos, denominadas ciencias naturales y, adicionalmente, las actividades que describen y explican los comportamientos humanos o ciencias sociales, incluidas las de organizar las tareas conducentes a la cooperación de las personas: quien hace que o que referidas al control social o político,  conjunto denominado ciencias políticas.

Aquí, debemos añadir que las ciencias naturales no modifican el status de los objetos bajo estudio, pero las ciencias sociales y políticas, ponen al descubierto los cambios de relaciones las entre los congéneres;  incluyendo su influencia o poder sobre las conductas.

De allí, que el conocimiento preciso sobre las interrelaciones económicas, sociales y políticas, permita conocer la eficacia relativa de las iniciativas y actos de los agentes de la sociedad civil y del gobierno… asuntos que, como lo demuestra la historia universal, pueden tener propósitos no convergentes.

2.1) ¿Laissez faire-Laissez Passer?

Hasta el siglo XVII, con predominio de la producción agrícola, el poder económico y el político se asocia con los terratenientes; pues, a partir de la segunda mitad de dicho siglo, el poder económico comienza a trasladarse a las industrias, en asociación no despreciable, con los banqueros; y, a partir de la segunda mitad del siglo XX, es evidente la influencia creciente de los especuladores financieros, y detrás de ellos, el de la banca internacional.

Recordemos aquí, que, en la empresa industrial, la producción depende de la experticia ingenieril; que la colocación del producto se asocia a la eficacia de la mercadotecnia y, que todo lo dicho, depende del financiamiento de los gastos asociados y de los recursos que provienen de los adelantos monetarios, antes de que ingresen el producto de las ventas.

Así, llegamos al recinto de administradores y economistas, quienes comunican sus apreciaciones a los tenedores del capital (accionistas) para evaluar los variados escenarios de producción y distribución.

Por ello, los analistas, desde la segunda mitad del siglo XX, han alertado acerca de la creciente influencia de la tecno estructura industrial-financiera, responsable de informar-gestionar, los rendimientos posibles para el capital; incluidas las ofrecidas por las opciones especulativas[4] en los mercados locales y extranjeros.

Debiendo decir, que, las decisiones de la tecno-estructura, contrastan los propósitos del Public Choice (gobierno) con los de la Sociedad Civil: Social Choice; dentro de los parámetros de los contratos sociales básicos (constituciones de los Estados) y de las políticas preferidas por los gobiernos;  pudiendo concluir, que los condicionantes políticos señalados, operan como los catalizadores de las reacciones químicas, acelerando o frenando los procesos y logros deseados por el Social Choice; del poder económico; lo cual ilustramos con la figura N°2.

Figura N°2

El poder de la tecno-estructura

 

 

En efecto, la consideración de las interacciones entre: producción orientada a los mercados internacionales, las innovaciones tecnológicas requeridas; los procesos crediticio doméstico y la flotación generalizada de las monedas existentes, hacen evidente que en las decisiones finales, incluyen los riesgos y las expectativas de ganancias, según el Social Choice domestico, ante un Public Choice que opera como catalizador.

En otras palabras, la necesidad de tener una capacidad adquisitiva satisfactoria para las remuneraciones de los agentes privados (Sociedad Civil), implica un crecimiento sostenido de la producción; por lo cual el gobierno debe sostener “pari pasu” el crecimiento de la demanda según Keynes (1936) a fin de que los precios no se depriman (depresión económica); lo cual implica que el banco central pueda asistir a la banca privada con costo (intereses) bajos, para la industria domestica…sometida a la competencia de las innovaciones internacionales.

De allí que, la realización del Social Choice, dependa de las alianzas políticas necesarias (Public Choice) para procurar la disminución de tensiones políticas y económicas…. Siendo entonces, es indispensable mantener conversaciones en el Parlamento Nacional y, en los diversos comités técnicos, que requiera la variedad de productos constituyentes de la oferta nacional…Sin dejar de observar al condicionante del sistema de pagos mundial y, a la marcha del intercambio de mercancía y capitales…que, a partir de 1980, se apegan a la búsqueda de ganancias monetarias en el mínimo de tiempo… “La Exuberancia Financiera”.

2.2) La Exuberancia Financiera

El análisis macroeconómico contemporáneo o circuito postkeynesiano, en la versión de Allais (1981) traduce la visión de flujos monetarios y de flujos reales en una necesaria compensación de fuentes y usos de fondos, en el transcurso temporal de una economía productiva; lo cual no debe confundirse con compensaciones instantáneas, o visión de Equilibrio General a la manera de Say-Walras, enfocada desde el comercio.

¿Omite la visión circuitista los conceptos de mercado y de confrontación o el razonamiento de equilibrio?

Cuando nos expresamos en el contexto de circuito, está explicita la idea de asignación y de circulación de valores en un contexto de horizonte temporal; porque hay un fenómeno explicito que es el reflujo o retorno. En ese ir y regresar, hay tres polos de atracción: la producción, el consumo y el financiamiento. En esa continuidad de los flujos, en instantes y en espacio dado puntualeshic et nunc) se presentará la confrontación de oferta y demanda, que habitualmente llamamos mercado.

No se trata entonces de sacrificar al concepto, sino de no restringir el análisis a las circunstancias de un instante; sin entender que, el orden de cierre de los diferentes mercados importa y mucho; pues, la visión instantánea es el resultado de una confrontación, vista como causa de circunstancias próximas, al originar secuencias de decisiones.

Así, la visión de circuito, excluye el equilibrio en su concepción de general simultáneo e instantáneo; aunque el concepto de equilibrio parcial de Marschall sobrevive; lo cual permitió razonar en términos de antes y después; como se hace en la Teoría del Pre-ajuste Financiero (Mata Mollejas, 2006).

Ella proviene de observar que todo ingreso de alguien proviene del gasto de algún otro. En el ámbito nacional, el paso de los flujos monetarios por los distintos mercados (mercancía, trabajo y títulos) en todo momento se compensa con un saldo de liquidez: lo cual es presentado, en los análisis neoclásicos como el resultado de la oferta y de la demanda en el mercado monetario; como si fuese un bien cualquiera deseable por sí mismo; tal como se desprende de una lectura apresurada de Keynes en relación a su concepto de preferencia por la liquidez.

Digamos al respecto, siguiendo al pensamiento contemporáneo, en las economías productivas, el dinero es fundamentalmente un flujo de acreencias (títulos); por lo cual, no cabe considerar la retención de liquidez como formando parte de un mercado; pues solo, durante un instante: el de corte de cuentas, se observaría como un residuo susceptible de especulación (Netto, 1988) y, como retención imprecisa en la idea keynesiana de precaución.

De allí que, la formulación de Allais (1981) exprese esa condición de compensación de saldos de flujos (mercancía y trabajo) por stocks provisionales de dinero y títulos, generando la interacción general o precios relativos coyunturales.

En otros términos, en el ámbito nacional, el desenvolvimiento expansivo de la economía supone la existencia de diferencias claras entre las tasas de interés (r) para permitir la cancelación de los créditos realizados en moneda nacional; al tiempo que, en el ámbito internacional debe estar garantizado el pago de los créditos en divisas; por lo cual importa y mucho, el resultado de la balanza de pagos y la constitución de las reservas internacionales (RIN).

De allí, que las fases de las crisis (Mata Mollejas, 2002:88) sean, entonces: colocación del excedente económico en actividades  especulativas; expansión apalancada de estas; reducción de la inversión reproductiva creadora de empleos; encarecimiento del crédito bancario e incremento de moratoria; y liquidaciones anticipadas en las bolsas de valores; resumiéndose todo en las variaciones del tipo de cambio. Debiendo destacarse que, en las economías pequeñas y abiertas, la especulación y la escalada del crédito pueden asociarse a la persistencia del déficit fiscal. La consecuencia final es que el mercado de títulos privados jugará un papel menor, dada su estrechez estructural. Quedando también claro que el alza del tipo de cambio revela, o implica, la persistencia del saldo negativo en la balanza comercial (X<M).

En contraste, en las economías industrializadas, por tener el mercado interior una magnitud significativa frente al internacional, se minimiza la influencia de los acontecimientos externos; abriendo margen amplio para el manejo de la tasa de interés al desearse aumentar la producción; como es el caso de las economías norteamericana y europea. Mientras que, en las economías pequeñas, como las suramericanas, el manejo de la tasa de interés puede motivarse por el requerimiento de enfrentar, en el corto plazo, la especulación cambiaria… Pero el uso reiterado de tal opción, implica procesos de costos crecientes y de procesos depresivos.

2.3) Derivaciones de la especulación política

En los acápites precedentes, hemos presentado los esquemas básicos de interacción entre los procesos económicos para subsistir o poder hacer, y las decisiones relativas a quién hace qué, o procesos políticos; aunadas a las características referentes a como se hace que, o proceso científico-tecno-lógico, o proceso cultural en sentido amplio, al incluir la consideración de los valores ético-culturales: lo bueno, lo justo, lo bello, etc., que pueden, o no, responder a cuestiones metafísicas o religiosas. Así, al idealizar ciertos resultados, en todo tiempo, se han construido ideologías; que obviamente ejercerán influencias en el proceso de tomar decisiones sobre quien hace que; es decir, al prefijar criterios políticos.

Corresponde ahora resumir las derivaciones de las especulaciones[5] y de las acciones políticas como catalizadores de los procesos en los ámbitos: económicos y cultural. En otros términos, al considerar, como estructurales o estables las características de los procesos de los ámbitos mencionados en segundo lugar.

En términos más directos: ¿Prelan los condicionantes políticos sobre los económicos-culturales u ocurre al revés?

Aquí cabe destacar autores como Schmitt, Huntington y Fukuyuma, entre otros, quienes han señalado la existencia de una suerte de centro de gravedad al intervenir en la discusión los cambios cosmo visión en la de las élites políticas. Así, inicialmente, el centro de gravedad habría sido religioso o teológico, durante el XVII; moralista humanitario o  filosófico-metafísico, en el XVIII; y,  a partir de siglo XIX el centro gravitatorio seria económico. En nuestra opinión, la circunstancia de que el ser humano, como ser vivo, dependa del aprovechamiento de los recursos materiales del planeta (biósfera): es indudable que el centro gravitatorio por excelencia continúa siendo el económico.

En otras palabras, dado que, desde una perspectiva global, el primer sistema referencial de nuestro análisis: el sistema de producción y de distribución de bienes, es el dominante en el mundo contemporáneo, designándosele; capitalista, por estar basado en el rendimiento de los equipos y del trabajo asalariado, como fuente originaria del excedente productivo; que varía en la medida que la inversión está acompañada por innovaciones técnicas; resulta evidente que el sistema político influye, básicamente, sobre el proceso de la distribución; o si se quiere, sobre la redistribución (ex post) del excedente obtenido (ex ante) sobre la base de una decisión tecnológica.

Al suponer, además, que la participación en el proceso productivo capitalista, de cada uno de los factores de producción adquiere, imprescindiblemente derechos (sin discusión) sobre una porción del excedente; y dado que el sistema político se propone controlar y regular que ello se cumpla, tomando decisiones; y que, por principio, ellas deben coadyuvar a que el proceso económico sea eficiente y ordenado para beneficio de la totalidad social en el largo plazo, resulta evidente, que los condicionantes políticos operaran, racionalmente, al considerar las previsiones económicas alternativas.

Lo dicho se resume diciendo que, los órganos políticos son subsidiarios del sistema económico; o lo que es equivalente: el deber ser o supuesto normativo económico, debería prelar sobre el deber ser político. En términos crudos, si el sistema político tiene como referencia valores genéricos como: libertad, justicia e igualdad, las decisiones correspondientes no deberían perjudicar la eficiencia y sostenibilidad del sistema económico.

De tal restricción se sigue que, si un determinado Estado se propone imponer trabas al trafico proveniente del más eficiente para proteger el mercado local-nacional, donde la producción es menos eficiente; o alternativamente, tomar disposiciones que ayuden al productor local menos eficiente, a hacerse más eficiente, facilitándole recursos adicionales (inclusive ex nihilo) tales prácticas tendrán como consecuencia: Que el Estado “pródigo-benefactor” se debilite por la acumulación de obligaciones fiscales que contraiga; debiendo así atender a las restricciones del intercambio internacional y a sus consecuencias geopolíticas.

Esto es dado que, la restricción económica general del  intercambio mundial es un juego de suma nula (lo que alguien gana lo pierde otro) siempre son  posibles las represalias de terceros.

  • CONTROL ANGLOSAJON: ¿HASTA CUANDO?

“La historia -como suele ser- se encargará de dar la razón, no a los más poderosos, si al que la tenga”

  1. Pernaut (1967)[6]

 

 

 

Alexis de Tocqueville en 1835[7] señaló en su libro “La Democracia en América”, que en el futuro perfilaban dos grandes contenedores por el poder hegemónico mundial; los Estados Unidos de América y Rusia; sin avizorar que ellos seria antecedidos por el dominio de Inglaterra.

Por ello, durante el siglo XIX se llamó “Gran Juego” a la competencia entre el Imperio Británico, el Ruso y el Otomano, por el predominio sobre Asia Central.

Hoy en día, el “Gran Juego” además de presenciar la preminencia económica de USA sobre el planeta, con visión política paternalista sobre el mundo no industrializado, debe:

  1. Considerar la actividad política del Medio Oriente, con sus desacuerdos culturales religiosos.

  1. El cuadro de tensiones entre Corea del Norte, del Sur, y sus repercusiones sobre Japón; concurrente comercial de China en el sudeste asiático.

  1. Considerar que, en el corto plazo la Unión Europea, Rusia y China, compiten por el segundo lugar; y

  1. Que en lejana tercera posición, aparecen las asociaciones económicas de Sur América, África y del pacifico Sur.

Debiendo resaltar que:

Primero que,  el predominio norteamericano se basa, económicamente sobre su productividad; teniendo a la vista que la influencia de las innovaciones (criterio: Kondratiev-Schumpeter) durante los ciclos largos (50-60 años) todavía se harán presentes, habida cuenta que la revolución informática se inició en 1970-1990;

Segundo que,  el manejo de la conyuntura, financiera, se asienta sobre el simple hecho de que el pago de las deudas externas debe generar tasas de interés menores que el crecimiento del producto. Condición que no afecta a los Estados Unidos pues al ser el prestamista de última instancia a nivel planetario, sus deudas están en dólares, por lo cual, en la práctica no tiene deudas;

Tercero que, el manejo de la coyuntura económica interna de los diversos países, está afectado por la restricción del Sistema Internacional de Pagos y por el control de la dinámica de la economía de los energéticos, imprescindibles en el desenvolvimiento de la economía productiva; lo que llamamos tenaza dólar-petróleo;

Cuarto que,  los periodistas informados políticamente, debaten en torno a quien parece el más potente emergente a la condición de hegemón. Unos se inclinan por China, sobre la base del crecimiento del comercio exterior; otros por Rusia, al considerar las insuficiencias del factor energético; apuntando que China es y será por largo plazo, un importador de insumos energéticos; y

Quinto que,  entre los asuntos a considerar, por el hegemón y los aspirantes   a sustituirlo: importadores de crudo y gas, como la Unión Europea y la mayoría de las repúblicas suramericanas, están las características de los regímenes políticos  con quienes deberán discutir las reglas del futuro intercambio comercial y de  los pagos subsiguientes.

Por todo lo dicho, nuestro juicio conclusivo es que, es nuestra época, y en el futuro próximo (situándonos en un horizonte de un lustro) es ilusorio escapar del predominio económico-político estadounidense, imaginando trivialidades como creer que las ambiciones y la retórica política en los ámbitos nacionales, puede subvertir a la realidad económica internacional… No obstante  lo dicho, si los países suramericanos aunasen su potencial productivo con los excedentes financieros del Medio Oriente, se abrirían opciones para aminorar, sensiblemente, la condición de marginalidad que se sufre. 

 

 

 

 

 

 

 

 

Cuadro N°1
Dinámica de la relación %

Precio Petróleo/oro

 
PATRON  S.M.I Años $ onza try $/b Relación %
Oro Sterling 1891-1932 20.7 1.3 0.06 6.0%
Dollar as good as gold 1933-1967 35.0 1.4 0.04 4.0%
Dollar as good as dollar 1968-1973 66.0 4.4 0.06 6.0%
Flotación general 1974-1978 159.2 13.0 0.08 8.0%
Exuberancia bancaria y bolsística 1979-1985 460.9 32.2 0.06 6.0%
1986-2000 361.8 20.6 0.05 5.0%
2001-2008 571.8 10.8 0.02 2.0%
Crisis USA 2009-2014 1287.0 93.1 0.07 7.0%
Apoyo del banco central, del FMI y control del déficit fiscal 2015 1066.0 41.6 0.04 4.0%
2016 1225.3 47.8 0.04 4.0%
2021 1810.5 63.5 0.03 3.5%
Fuente (2014) Comité Interacadémico Academia Nacional (versión digital) y The Economist, finales del año 2015, 2016 y primer trimestre del 2021.

[1] Russell, B. (1933). Perspectivas Alegres y otras.

[2] Usamos el método lógico gráfico de los matemáticos Venn-Euler para describir las interacciones entre los conjuntos matemáticos, donde las superposiciones de círculos, señalan la interacción entre las variables de los conjuntos que se superponen, formando combinaciones duales, triples, etc.

[3] Maurois, A. (1986). Un arte de vivir. Editorial Librería Hachette. Buenos Aires.

[4] Especulación de acuerdo con Kaldor (1939) es la compra-venta de activos al prever ganancias y riesgos por las variaciones de circunstancias diversas.

Kaldor N. (1939) Speculation and economic stability the review of economic studies.

[5] Aquí generalizamos el concepto de especulación en el ámbito económico, propuesto por Kaldor, como decisiones de comprar o vender hoy, para vender o comprar mañana, ante una alta probabilidad de variaciones de los precios de hoy con respecto a los de mañana para obtener una ganancia apreciable. La definición para el ámbito político será entonces: Toma de posición al descubierto (como se dice en el contexto financiero) ante expectativas de ganancias políticas en el corto plazo. Un primer corolario de lo anterior se refiere  que la adopción de decisiones (toma de posición)  en el contexto de mediano, largo plazo, convierte la especulación en ejercicio de planificación. Un segundo corolario es que no tomar decisiones por existir un alto nivel de incertidumbre puede ser una opción pésima. De allí que el filo de la navaja, de la evaluación de las estrategias sea el minimizar riegos. O sea, evaluar (considerar) la pérdida máxima.

[6] Pernaut, M. (1967). La  devaluación de la libra esterlina. UCAB. Caracas

[7] Tocqueville, A. [1835 (1958)]: La democracia en América. Edit. Orbis, España.

Las dinámicas geopolíticas y geoeconómicas (1)

Ana Teresa Delgado de Marin

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