Pasamos una tarde teatral maravillosa viendo «Guía para fabricar monstruos», escrita y dirigida por Tomás Arturo Marín, junto a un elenco de jóvenes actores que nos brindaron una presentación impecable.
La historia sigue a Paula, una estudiante tímida, brillante y autodestructiva que conoce a Mario, un carismático e idealista profesor de filosofía. De forma instantánea, surge entre ambos una simpatía mutua; sin embargo, casi sin darse cuenta, la presencia de Mario crece como un incendio en la vida de Paula, forjando una relación cuestionable y peligrosa. Paralelamente, la relación amorosa de Mario con Juliana comienza a deteriorarse inevitablemente.
Destacan las excelentes actuaciones de Aura Fung, como la inadaptada Paula, y Peter Salas, en el papel del profesor idealista, junto al sólido trabajo de quien interpreta a Juliana. Estos tres jóvenes artistas han dado lo mejor de sí en esta obra y, sin duda, tienen un gran porvenir.
Al salir, la impresión perdura: la identidad del «monstruo» se revela lentamente, dejando al espectador reflexionando y elogiando la maravillosa pluma de Marín.
Nota: Este domingo 22, Fereteatro cierra su ciclo de participación en el prestigioso Festival de Jóvenes Directores. ¡No se la pierdan!
