Caracas se vistió de ópera el pasado 23 de mayo en el escenario de la sala Ríos Reyna del Teatro Teresa Carreño, de la mano de dos generaciones de diseñadores de moda. Una alianza inesperada, pero que se sintió completamente natural.
Margarita Zingg, alejada de la moda desde hace dos décadas y confesa «wagneriana», fue quien extendió la invitación a Robin Morales para sumarse a este proyecto cultural: una ambiciosa propuesta que, aunque fascinante, no estuvo exenta de desafíos.
Morales, quien no suele diseñar piezas masculinas —a pesar de la insistencia de su entorno—, confesó que vestir al elenco varonil fue un reto que no asumía desde sus días de estudiante en el instituto. Sin embargo, la experiencia y el entusiasmo de Zingg fueron determinantes para que aceptara el desafío. La dupla creativa se instaló durante días en su taller para investigar, intercambiar referencias y trazar los primeros bocetos.
Este riguroso proceso se tradujo en un resultado impecable sobre el escenario, donde tanto la Asociación Wagner de Venezuela como los protagonistas aplaudieron la factura del vestuario y la absoluta entrega de ambos diseñadores.
La ejecución de los trajes fue el producto de un gran trabajo en equipo entre el atelier de Robin Morales, la Fundación Vístete de Sueños y la diseñadora Angélica Fernandes, quienes pusieron todo su empeño y dedicación para que cada pieza estuviera lista en un tiempo récord de pocas semanas.
Créditos
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Diseño de vestuario: Margarita Zingg y Robin Morales
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Ejecución de protagonistas principales: Margarita Zingg y Atelier Robin Morales
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Ejecución de personajes secundarios: Angélica Fernandes | @angelica7fer
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Ejecución de reparto: Fundación Vístete de Sueños | @vistetedesuenos
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Fotografía: Rafael Franceschi (@franceschiraf) y Alejandro Green (@alephotogreen)
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Texto: Cristina Álvarez | @ca___coll
