Qatar lamenta el fallecimiento del Emir padre Sheikh Hamad bin Khalifa Al-Thani

Qatar lamenta el fallecimiento del Emir padre Sheikh Hamad bin Khalifa Al-Thani

Qatar lamentó el domingo el fallecimiento del Padre Emir Sheikh Hamad bin Khalifa Al-Thani, quien murió a los 74 años tras una distinguida vida marcada por importantes logros que elevaron la posición de Qatar a nivel regional e internacional. Nacido en Doha en 1952, Sheikh Hamad cursó sus estudios primarios, intermedios y secundarios en Qatar antes de ingresar a la Real Academia Militar de Sandhurst en el Reino Unido, donde se graduó en julio de 1971.

Tras su graduación, se unió a las Fuerzas Armadas de Qatar y fue nombrado comandante del Primer Batallón Móvil, posteriormente conocido como el Batallón Móvil Hamad. Posteriormente fue ascendido a general de división y se convirtió en el primer qatarí en servir como comandante en jefe de las fuerzas armadas.

Desempeñó un papel fundamental en la modernización del ejército de Qatar mediante la ampliación de su personal, la creación de nuevas unidades, su equipamiento con armamento avanzado y el énfasis en la formación de oficiales y soldados. Durante su mandato, supervisó la creación de la Armada y la Fuerza Aérea Amiri, así como de las fuerzas especiales, la ingeniería, la policía militar, la guardia fronteriza y las unidades de defensa de liderazgo.

DOHA: Commuters drive past a billboard bearing a portrait of Qatar's former leader Sheikh Hamad bin Khalifa Al-Thani in Doha on July 12, 2026, after the announcement of his death. -- AFP

El 31 de mayo de 1977, el jeque Hamad fue nombrado príncipe heredero y ministro de Defensa, asumiendo también la presidencia del Consejo Supremo de Planificación, encargado de impulsar la modernización del país. Estos cargos le otorgaron amplias responsabilidades ejecutivas antes de ascender al poder. Tras asumir el liderazgo de Qatar el 27 de junio de 1995, el jeque Hamad inauguró una nueva era de desarrollo integral y modernización institucional. Su reinado fue testigo de profundas reformas políticas, económicas y de desarrollo que transformaron el perfil nacional e internacional de Qatar.

A nivel internacional, Qatar impulsó una política diplomática activa, fomentando el diálogo y la cooperación con países de la región y de otras partes del mundo, al tiempo que fortalecía su papel en la mediación y los asuntos internacionales. A nivel nacional, su liderazgo se caracterizó por una planificación estratégica y amplias iniciativas de desarrollo que impulsaron el progreso en múltiples sectores. Bajo su mandato, la economía y el sector energético de Qatar experimentaron una expansión significativa, lo que permitió al país convertirse en el mayor exportador mundial de gas natural licuado (GNL). Su gobierno también puso en marcha importantes proyectos energéticos, promovió la liberalización económica y atrajo una considerable inversión extranjera.

Qatar se consolidó además como sede global de conferencias políticas, económicas, culturales, científicas y de salud, atrayendo sedes de destacadas universidades internacionales. Convencido de la importancia de la juventud y el deporte para el desarrollo nacional, el Jeque Hamad apoyó firmemente este sector. Durante su gobierno, Qatar fue sede de numerosos eventos deportivos regionales e internacionales, culminando con el anuncio de la FIFA en diciembre de 2010 de que Qatar se convertiría en el primer país árabe y musulmán en albergar la Copa Mundial de la FIFA.

Durante su mandato también se implementaron importantes reformas sociales, como el otorgamiento del derecho al voto y a la candidatura a elecciones municipales, así como el derecho al trabajo y a conducir para las mujeres. Además, se tomaron medidas para fortalecer la libertad de prensa y expandir la producción de gas con el fin de acelerar el desarrollo nacional. El jeque Hamad también buscó la transición de Qatar hacia una economía basada en el conocimiento, con el objetivo de construir un Estado moderno capaz de lograr un desarrollo sostenible y garantizar la prosperidad para las generaciones futuras.

A lo largo de su reinado, visitó numerosos países árabes y extranjeros para fortalecer los lazos bilaterales y firmar acuerdos de cooperación y memorandos de entendimiento. Recibió numerosos honores prestigiosos de Estados árabes e internacionales en reconocimiento a sus esfuerzos por mejorar las relaciones diplomáticas y la cooperación. Entre sus condecoraciones se encuentran la Orden de Al-Hussein bin Ali de Jordania y la Orden de Omán de Primera Clase de Omán en 1995; la Orden del Siete de Noviembre de Túnez en 1997; la Legión de Honor de Francia y la Orden del León de Senegal en 1998; la Nishan-e-Pakistan de Pakistán, la Orden del Mérito de Alemania y la Orden Nacional de Rumania en 1999. y la Orden Nacional del Cedro del Líbano (Gran Cordón), la Gran Cruz de Caballero de Italia y la Orden de la República de Yemen en 2000. El 25 de junio de 2013, el jeque Hamad anunció en un discurso televisado que cedía el poder a su heredero, el jeque Tamim bin Hamad Al-Thani, marcando el inicio de un nuevo capítulo en la trayectoria de desarrollo y progreso de Qatar. – KUNA

Ana Teresa Delgado de Marin

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