El Partido del Trabajo y el Estado de Corea siempre prestan profunda atención al crecimiento y desarrollo de los niños.
Brindan todos los beneficios para que los niños crezcan felices ejerciendo a su antojo sus derechos en la enseñanza, la salud pública y las demás esferas.
Consolidan y desarrollan más el sistema de la enseñanza obligatoria general de doce años y el de asistencia médica gratuita para que ellos crezcan sanos en lo espiritual y moral y robustos en lo físico.
Bajo la atención del Estado los niños, que no tienen protectores, llevan una vida feliz en los hospicios y orfanatos.
Los niños que viven muy lejos de la zona poblada tales como lugar montañoso o isla separada y los otros minusvalidos también crecen sanos floreciendo a sus anchas sus talentos.
La República Popular Democrática de Corea garantiza mejor y de manera prioritaria lo todo necesario a la salud, educación y vida de los niños.
Son ejemplares el Hospicio y el Orfanato de Pyongyang, el Hospital de Pediatría Okryu, el Campamento Internacional de Niños de Songdowon, etc.
Todo esto demuestra bien la realidad de la RPDC que considera a las generaciones venideras como tesoros más valiosos y no escatima nada para las generaciones venideras.
