En la RPD de Corea la vida dichosa del pueblo está garantiza con la Ley de Viviendas aprobada en enero de 2009.
Dicha ley estipula que resolver de forma responsable y satisfactoria el problema de viviendas de la población por parte del Estado constituye una exigencia intrínseca del régimen socialista.
Cabe destacar que últimamente se han construido muchas viviendas modernas en el país.
Solo en el año pasado se levantaron el reparto Songhwa con rascacielos y edificios con peculiaridades y la zona de viviendas con terrazas a la ribera del río Pothong para los trabajadores innovadores laborales y beneméritos en la capital Pyongyang, así como se construyeron nuevas casas en aldeas rurales de todas las ciudades y distritos de las provincias, cuales hechos demuestran de forma elocuente la vitalidad y superioridad de dicha ley.
Esta ley hace explicita también de que el Estado se encarga de construir modernas viviendas en las ciudades y campos para distribuirlas gratuitamente a las poblaciones y del principio popular que han de mantener en la distribución.
El principio de distribución da preferencia a los héroes, veteranos de guerra, desmovilizados discapacitados, oficiales retirados, profesores, científicos, técnicos, beneméritos, innovadores laborales y familias con trillizos y/o varios hijos. Además subraya que han de destinar viviendas aptas de condiciones de descanso cultural y satisfactorio a los trabajadores del sector duro y difícil, y en particular, entregar obligatoriamente a las familias que perdieron hogares por desastres naturales.
Lo que merece mayor atención es que la construcción de viviendas en Corea es una labor destinada a ofrecer a los habitantes condiciones de vida más cómodas y civilizadas sin fines de lucros económicos; los bienes del Estado y aquellos resultados de las actividades creativas de los trabajadores son destinados enteramente a los mismos.
La Ley de Viviendas prohíbe la autorización de los diseños de viviendas inconformes a las normas establecidas y no satisfactorios para la comodidad, seguridad, higiene y salud, cultura, y uniformes en apariencias. Patentizan estas exigencias las viviendas rurales estrenadas en el año pasado donde se puede apreciar de que las viviendas de una sola aldea tienen uno o varios niveles, varían las formas de techos entre planos e inclinados y algunas con terrazas.
Es invariable la política del Partido del Trabajo de Corea (PTC) construir sucesivamente nuevos repartos, avenidas y bloques arquitectónicos conformes a la altura de la cultura contemporánea para satisfacer las exigencias estéticas y culturales de la población.
Para este año también el PTC ha definido la construcción de viviendas en la capital y provincias como la primera tarea más importante del año.
El plan de construcción de viviendas para 10 mil núcleos familiares en la zona Hwasong de Pyongyang iniciada el año pasado se culminó en abril; para este año se está ejecutando la construcción de otras 10mil en la misma zona y 4 mil viviendas más en la zona Sopho. A la par se está llevando a cabo dinámicamente la construcción de viviendas rurales a base de experiencias adquiridas en el año pasado.
Por contar con la ley para el pueblo y la correcta política del PTC que la ejecuta de forma cabal y perfecta, en la RPD de Corea está garantizada la vida más civilizada y feliz del pueblo.
