Enigmática, seductora, talentosa, con una vena artística que la hace apasionada de las tablas, el cine y la Tv, donde ha lucido su talento artístico en personajes de lo más disímiles, dando vida desde la rubia sexy con gran carga de erotismo, tocando la comicidad en con Rosita, una señora de servicio con apariencia de Frida Kahlo hasta su más reciente interpretación, la terrible “madre Dolores”, con la que cosecha las más elogiosas críticas y le ha convertido en el nuevo mito del cine de horror italiano.
–Lucrezia, usted es italo-venezolana, proviene de familias muy antiguas, de buena posición, y vive en Italia por más de 30 años. ¿Nos cuenta un poco sobre usted, su origen, cómo y porqué llegó a Italia?
R- Si, nací en una familia acomodada, de padre italiano y madre venezolana, llevando también algo de sangre árabe y española. Desde muy pequeña siempre jugaba con mis hermanos, especialmente con mi hermana, buscando un escaloncito (me daba esa imagen de escenario y tarima) y siempre hacía el papel de cantante, vedette. Igualmente, me la pasaba dibujando. Ya se podía intuir que, sin saberlo, el arte sería parte importante de mi vida.
Puedo decir que en esa época era extremadamente tímida “viviendo en una familia donde nos tenían bajo una campana de cristal”.
Desde muy joven, quise estudiar arte dramático y danza, pero siempre encontré un muro. Mis padres se opusieron tajantemente, lo que provocó convertirme en una adolescente muy rebelde. Pero por mi insistencia obsesiva, del cansancio, papá finalmente me dio el permiso, así que ingrese a estudiar teatro, arte dramático, con el gran Levy Rossell.
Luego inició otro tormento para mis padres, al empeñarme que me permitieran viajar a Italia. Quería estudiar artes plásticas en la gran escuela de Brera, en Milán. Fueron días duros, día tras días, una letanía continua. ¡Pobres padres! sobre todo papá, que era tan posesivo y protector. Ahora les pido, que, desde el cielo, me perdonen tantos dolores de cabeza que les procure (se le salen las lágrimas)
– Iniciar una carrera artística, tan joven, y en contra de su familia, ¿ha valido la pena?
R- Su pregunta es muy particular para mí y le respondo con sinceridad. En parte sí, en parte no. Muchas veces pienso que, si no hubiera dejado Venezuela, podría haber tenido una gran carrera artística. Ahora, estoy casi segura, permaneciendo en mi país, en la capital, seguro habría sido una estrella de la televisión, cine y teatro.
– Actriz, cantante, bailarina, pintora. ¿Cuál de todas estas facetas le apasiona más?
R- ¡Todas! De verdad las amo a todas. Cada una de ellas las llevo en mi sangre. Para mí, son sinónimo de vida. Constituyen la mejor forma de expresarme.
– En su más reciente película “Devil Times Two” de Paolo Del Fior, usted hace un triple personaje. “Madre Dolores, la endemoniada y la sacerdotisa satánica». ¿Fue complicado desarrollar ese trabajo?
R- Cuando me llegó el libreto no podía creerlo. Un escalofrío recorrió mi cuerpo al leer e imaginar cómo crear y construir un personaje tan importante. ¡Fue un reto!
Podría hablar por horas de esta gran experiencia, miles de anécdotas. Todo el sufrimiento y cansancio físico por las escenas grabadas a pleno sol, con el calor asfixiante del verano, estando vestida de monja, es muy duro para una persona como yo que sufre el calor.
Fueron muchos meses de trabajo fuerte. Con miles de problemas y tropiezos. Para mí, Madre Dolores quedará impresa por siempre en mi memoria, es mi mayor satisfacción y orgullo.
La construcción de mi personaje significó todo un reto. Consulte con colegas actores, pidiendo consejos, sobre los varios modos en que yo veía ese papel. En principio quería que fuera una madre superiora dulce, tierna, materna, así todos quedarían sorprendidos con el final, pero posteriormente decidí cambié de percepción y opté por la interpretación que sentía dentro cada vez que leía el libreto, escuché lo que me hablaba el personaje, quién requería otra cosa.
Madre Dolores me pedía ser severa, dura, enigmática, misteriosa, hosca. Solo hablar de ella me emociona. Estudié hasta el cansancio, cada gesto, cada mirada. Hubiera querido que este personaje tuviera en seguida una segunda parte, donde muriera en un gran final, o porque no, se hiciera una miniserie… madre Dolores tenía y tiene aún mucho más que dar.
– Su caracterización de madre Dolores es extraordinaria. Usted demuestra ser un verdadero animal de la escena. Su mirada habla por sí sola, como era la mirada de las grandes divas del cine mudo. Se puede decir que madre Dolores es su mejor interpretación hasta el momento. Ha logrado un personaje que brilla por sí sólo, convirtiéndola a usted, en un icono contemporáneo del horror. ¿Cómo fue ese reto? ¿Cómo lo preparó, y qué siente al ver el resultado final?
R- Muchísimas gracias, es el mejor reconocimiento para una actriz. La aprobación de quién ve mi trabajo. En este caso este gran papel me ha marcado, dejando en mí, una huella imborrable. Lo amé y lo amo. Madre Dolores estará siempre como mi papel preferido. No sé si llegará otro rol así de importante y complejo. Puedo decir muchísimo de esto, no terminaría nunca. Me divertí y sufrí hasta el final.
Yo vivo mis personajes visceralmente, actuó de estómago, como se suele decir. Lo saqué de mis entrañas, como si pariera un hijo. Uso el método Stanislavski .
¡Estoy orgullosa de mi madre Dolores!
Siempre he sido una actriz muy autocrítica. Casi nunca amo al 100% mis interpretaciones, porque al verlas, digo, pude haber dicho una frase u otra, con otra entonación, con otro sentimiento, etc. Es un problema que forma parte de mí. Me pasa también con mis obras plásticas, mis cuadros, y así, con casi todo. Seré maniática, o demasiado dura, o incontentable, pero al verlo, este gran personaje me ha dado mucha satisfacción. Claro, repito muchas batutas, me digo, pude haber hecho otra cosa, pero eso es ya un problema personal, existencial, (ríe) mi locura de artista.
– ¿Cómo fue trabajar con el cineasta Paolo Del Fior, que dicen es muy exigente?
R- Trabajar con el gran Paolo Del Fiol es estupendo. Es un patatone, (ríe)
Paolo es exigente, como es necesario que sea un cineasta. Si no le gusta una escena, la repite muchas veces. También es muy democrático. Paciente. Es un gran director, y cuida mucho el aspecto fotográfico. Me siento a gusto trabajar con él.
– Con una carrera donde ha podido recrear tantos roles diferentes. ¿Qué personajes, reales o ficticios, sueña dar vida en la pantalla grande?
R- Quisiera poder trabajar mucho en este sector. En la televisión, el cine y volver un día a las tablas. Entre los personajes que sueño, quisiera interpretar: la llorona, (la leyenda de terror latinoamericana). También alucinaría haciendo una gran bruja o una vampira.
Como grandes personajes quisiera dar vida a la pintora mexicana Frida Kahlo, la gran “Evita” Eva Perón. Me encantaría realizar roles de musulmanas, interpretar a una perturbada mental. También hay roles que me hubiera encantado desarrollar, pero que, por la edad, no me asignarían jamás, como “Violeta” de la dama de las camelias, entre otros.
Como actriz de carácter, aún tengo mucho que dar. Son tantas mujeres para interpretar. Quisiera papeles cómicos, dramáticos, y sobre todo, de villana, que según dicen en Italia, me quedan muy bien…(ríe)
Anhelo y sueño, trabajar en España, donde realizan muy buenas series y cine. En México, que cuenta con una industria cinematográfica y televisiva muy importante. Sería emocionante poder formar parte del elenco de las novelas ¿por qué no de Venezuela? En Venevisión, donde anuncian el regreso de los dramáticos, y en otros países más.
– Aparte de Devil Times two, ¿está trabajando en otra película
R- Actualmente estoy grabando para el nuevo proyecto de Paolo Del Fiol. Un largometraje de terror “Meltkiss lost in the abyss” (Un Dolce bacio perduto nell’abisso) con un papel que ya amo, la doctora (psiquiatra) Carmen Hernández. Una película con un cast casi todo femenino, un film completamente diferente a Devil Times Two.
Pueden seguir a Amira Lucrezia Lamour en
Facebook. Amira Lucrezia Lamour
IG: @amiralucrezialamour
YouTube: Amira Lucrezia Lamour
TickTok: Amira Lucrezia Lamour
