Atender a tiempo la litiasis vesicular evita complicaciones graves

Atender a tiempo la litiasis vesicular evita complicaciones graves

Frente a los riesgos de una litiasis vesicular – cálculos en la vesícula – y el peligro de remedios caseros, el Dr. Wartan Keklikian destaca la colecistectomía laparoscópica como el estándar de oro para eliminar esta afección de forma segura y definitiva.

 

Un dolor agudo en el lado superior derecho del abdomen, que se intensifica tras comer alimentos grasos y se irradia hacia la espalda o el hombro, suele ser el primer aviso de una condición que afecta a millones de personas: cálculos en la vesícula. Aunque en el 80% de los casos la litiasis puede no presentar síntomas iniciales, ignorar las señales o recurrir a tratamientos caseros expone al paciente a cuadros clínicos de extrema gravedad.

 

El Dr. Wartan Keklikian, cirujano general, especialista en cirugía laparoscópica, cirugía robótica Da Vinci Xi y medicina bariátrica, explica que estas piedras se originan por un desequilibrio fisicoquímico en la bilis. Subraya que, al postergar la atención clínica, el estancamiento de la bilis en la vesícula o en las vías digestivas puede desencadenar desde una colecistitis aguda, una coledocolitiasis, hasta situaciones más graves que pondrían al paciente en peligro de muerte.

 

Mitos peligrosos y factores de riesgo

 

Entre las creencias populares para «limpiar» la vesícula sobresale el uso de terapias caseras, algunas basadas en la ingesta de aceite de oliva, jugo de limón y sal de higuera. El Dr. Keklikian advierte sobre los riesgos de estos métodos: «Esas terapias no tienen ningún sustento científico. Consumir tanto aceite puede desencadenar una colecistitis aguda, una pancreatitis o una ictericia obstructiva, ya que la vesícula se contrae de forma agresiva y puede hacer que un cálculo migre hacia las vías biliares.»

 

Señala que, aunque existen fármacos como el ácido ursodesoxicólico (UDCA), su uso se limita exclusivamente a pacientes con contraindicaciones anestésicas severas o un alto riesgo quirúrgico. El medicamento solo actúa en cálculos de colesterol menores a 5 milímetros y, si reduce el tamaño de una piedra más grande, esta puede migrar al conducto pancreático y causar males mayores.

 

Destaca el cirujano que, en el desarrollo de la enfermedad, inciden factores conocidos en la práctica médica como “las cuatro F» por sus siglas en inglés: Fat (obesidad o pérdida muy rápida de peso), Female (sexo femenino, ya que los estrógenos aumentan el colesterol en la bilis y la progesterona reduce la movilidad vesicular), Fertile (embarazos múltiples) y Forty (mayor de 40 años). Otros factores incluyen la predisposición genética, la diabetes, las dietas ricas en carbohidratos refinados e hipercalóricas, o el uso de anticonceptivos. Por esta razón, la litiasis vesicular puede presentarse incluso en personas con hábitos de alimentación muy saludables.

 

Problemas de alta complejidad y diagnóstico oportuno

 

De acuerdo con el Dr. Keklikian, los casos graves de litiasis vesicular pueden provocar una colangitis u otros cuadros extremadamente severos como la pancreatitis aguda, e incluso el íleo biliar, producido cuando una piedra de gran tamaño erosiona las paredes orgánicas y obstruye por completo el tránsito intestinal.

 

Para evitar poner en riesgo la vida y llegar a una sala de emergencias, el protocolo de diagnóstico abdominopélvico completo incluye la evaluación física junto con laboratorios específicos (hematología, perfil hepático, bilirrubina, amilasa, lipasa y enzimas hepáticas).

 

 

La herramienta fundamental es el ultrasonido o eco abdominal, complementado en casos complejos con una colangiorresonancia magnética o un ultrasonido endoscópico.

 

La colecistectomía laparoscópica: El estándar de oro

Ante la inquietud de algunos pacientes sobre por qué no se extraen únicamente las piedras preservando la vesícula, el cirujano aclara que dicha intervención no existe en la práctica moderna por ser contraproducente y peligrosa. “Cortar y suturar la vesícula enferma genera fibrosis, riesgo de fugas biliares, infecciones y la reaparición de cálculos en cuestión de meses.”

 

En ese sentido, la colecistectomía laparoscópica es hoy por hoy la única solución definitiva y el estándar de oro de la medicina de precisión. A través de este abordaje mínimamente invasivo, el especialista efectúa pequeñas incisiones de entre 5 y 10 milímetros, insufla CO₂ para visualizar el área y diseca las estructuras hasta alcanzar la visión crítica de seguridad para colocar los clips y seccionar el conducto y la arteria cística antes de extraer el órgano.

 

La colecistectomía laparoscópica deja cicatrices prácticamente imperceptibles, reduciendo el dolor postoperatorio, la inflamación y el riesgo de infecciones o eventraciones en comparación con la cirugía abierta. Es un procedimiento ambulatorio, de aproximadamente 20 minutos, y permite un regreso el mismo día o al día siguiente. Así, el paciente retoma su vida cotidiana en tiempo récord.

 

El Dr. Keklikian enfatiza que se puede vivir con total normalidad sin vesícula biliar, ya que el hígado continúa produciendo y vertiendo bilis las 24 horas del día hacia el intestino delgado. “Únicamente se requiere un periodo de adaptación digestiva de unas cuatro semanas con una dieta baja en grasas (evitando lácteos enteros, ultraprocesados, embutidos y frituras), para luego reincorporar paulatinamente grasas saludables.”

 

Bajo su filosofía de acompañamiento integral Con-Ciencia, el especialista combina la máxima exactitud diagnóstica, la evaluación del ritmo biológico y los biomarcadores del paciente con un seguimiento continuo, pre y posoperatorio, que elimina el temor al quirófano y garantiza una intervención segura y personalizada. Para más información, visite @drwartan en Instagram.

 

Ana Teresa Delgado de Marin

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