El 9 de septiembre de 1948 se fundó la República Popular Democrática de Corea (RPD de Corea). Fue un evento histórico para imprimir un viraje radical al destino del pueblo coreano. Por primera vez en la historia nacional de cinco milenios, se estableció un Estado socialista, donde el pueblo es dueño de todo y todo está a su servicio.
Su progenitor fue Kim Il Sung (1912-1994), eterno Presidente de la RPD de Corea.
Este socialismo coreano es el socialismo centrado en las masas populares que se rige por la idea Juche creada por Kim Il Sung, quien enunció por primera vez en la historia que el ser más valioso en el mundo es el ser humano y el sujeto de la historia social son las masas populares, y este principio lo verificó globalmente en la construcción de la sociedad.
Hoy la Corea socialista se hace más invencible en virtud de Kim Jong Un. Bajo la dirección de este el pueblo coreano en la construcción de un Estado socialista poderoso y próspero realiza prodigios e innovaciones, anticipando la victoria final.
Hoy, en Estados Unidos, Japón y otros países capitalistas hablan ruidosamente de “derechos humanos”, pero no hay país como la Corea socialista donde los derechos humanos son garantizados del modo más perfecto.
En Corea socialista los obreros y campesinos asisten a los asuntos estatales y discuten la política del Estado. Y todos hacen dignos trabajos creadores y despliegan plenamente las actividades culturales y recreativas en teatros, casas de cultura, y lugares de recreo y de reposo.
Con miras a preservar la soberanía nacional y la paz, es indispensable, ante todo, tener fuerza para ello, lo cual nos enseñan seriamente los sucesos internacionales acaecidos en los últimos años. Varias naciones, incapaces de enfrentarse a las intervenciones y agresiones de los imperialistas, se vieron atentadas su soberanía y dignidad, terminando por derramar sangre y arruinar.
Pero, hay país para el que la política de coacción de los imperialistas no tiene validez. Es precisamente la República Popular Democrática de Corea.
La actualidad de Corea, que enfrentada resueltamente a las fuerzas aliadas imperialistas, salvaguarda con éxito su soberanía y dignidad, les inculca gran confianza y valor a muchos países del mundo aspirantes a la independencia, estimula e impulsa con fuerza la causa de la independización del mundo en general.
La RPD de Corea perdurará como indestructible potencia socialista.
